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Firmas de Kast y el Efecto Mariposa

Firmas de Kast y el Efecto Mariposa

Tomas Bradanovic


 ¿Cuantas firmas le faltarán al Partido Republicano para inscribirse legalmente? Hace un tiempo leí que llevaban unas 11.000 de las 16.000 firmas que se requieren. Hasta el momento ya cumplen los requisitos para ser un partido regional, pero es indispensable que lleguen a las elecciones siendo un partido nacional, de manera que puedan llevar candidatos en todo Chile. Para las elecciones que vienen, eso es fundamental.

El servicio Electoral en Chile es pésimo y su transparencia muy dudosa, los funcionarios fueron colocados en años de la Concertación y -a mi por lo menos- no me producen ninguna confianza, han sido totalmente indulgentes con los fraudes en la inscripción -entre otros- de partidos de izquierda y tengo pocas dudas que harán lo posible por obstaculizar la constitución del Partido Republicano.

De hecho yo fui de los primeros en firmar online, el mismo día en que se abrieron las inscripciones y no tengo manera de saber si me registraron o no, porque mi inscripción no aparece en ninguna parte ¿qué puede impedir que un servicio que no es imparcial simplemente no incluya mi firma? No tengo modo de saberlo.

Me imagino que el Partido Republicano maneja también las listas ¿por qué estas no son públicas y no está disponible online cuantas firmas llevan? Creo que estas cosas deberían manejarse con máxima transparencia, me encantaría que hubiese una página web que mostrara -igual que en los crownfunding- cuantos adherentes llevamos y verlos en tiempo real cada vez que uno nuevo firma ¿por qué no lo hacen? Creo que sería lo más transparente y correcto.

En fin, a los amigos que piensan parecido a mi y no se han inscrito les pido que lo hagan ¡ahora ya! Es sumamente fácil de hacer online, solo sacan la clave única en cualquier máquina del Registro civil y el resto de trámite lo hacen por Internet desde su casa, en la página de Servel toma menos de un minuto.

No creo que J. A. Kast sea un genio o un mesías. Probablemente voy a tener muchas diferencias con él en asuntos de valores y de política económica, supongo que viniendo de Shoenstat debe tener unas aborrecibles ideas social cristianas, pero tengo plena confianza en su honestidad, sentido común y sobre todo en su firmeza de carácter, que es lo que más se necesita en estos tiempos

Las cosas de la vida. Muchas veces me pavoneo por acá mismo cundo algún pronóstico que he hecho se me cumple, me jacto de tener buen olfato y cierta capacidad para adelantarme a los hechos. También conozco ese dicho que «no basta poner huevos, después de eso hay que cacarear». Así es como cada cierto tiempo les doy la lata re publicando una entrada donde anuncié algo años antes de que ocurriera, siempre he pensado que soy bueno en eso.

Pero no soy infalible, para nada, algunas veces -no muchas- me he equivocado y he publicado cosas que después me dan ganas de borrarlas. Uno de mis errores fue cuando pensé que con el desplome de los precios del petróleo la caída de Maduro era más o menos inminente, fue un completo error.

Otro error lo escribí fue en 2017, antes de las últimas elecciones presidenciales, donde hacía mi acostumbrado barsa-diagnóstico de los candidatos, entonces puse que los Kast eran unos pobres diablos, unos don nadie de los que no valía la pena preocuparse. La verdad es que no tenía la menor idea quienes eran, solo me sonaba el nombre de Miguel Kast, su hermano, que había sido ministro de Odeplan durante el Gobierno Militar, donde hizo un trabajo brillante, pero de estos otros no sabía nada.

No pasó mucho tiempo para ver que estaba equivocado. Primero empecé a leer sus declaraciones de campaña y me di cuenta enseguida que el pobre diablo era Felipe Kast, el sobrino, pero que José Antonio tenía ideas muy buenas.

Así fue como el 6 de agosto de 2017 escribí la entrada Me Convenció, donde daba las razones por las que iba a votar por él de todas maneras. En muy poco tiempo quedé convencido que era el líder político que estaba esperando hace rato. Hoy que han pasado más de dos años, he escrito varias entradas sobre él y su movimiento y hasta el momento no he encontrado ni una grieta en la confianza que le tengo como el único que hoy puede «meter el país en un zapato» como una vez lo hizo Diego Portales, hace muchos años.

Kast es portaliano, esa clase de políticos que aparecen rara vez en Chile en tiempos normales, pero siempre salen en el momento de una gran crisis. Hay varias coincidencias con Diego Portales que pocos han notado, cosas que yo considero importantes y necesarias. Primero que todo, no viene de una familia o dinastía de políticos, como ocurre con la gran mayoría de nuestros prohombres, esos que dejan en herencia su jugosa profesión a los hijos, nietos, tataranietos, chosnos, amigos, amantes, etc.

Esta endogamia es la culpable de la pésima calidad de nuestros políticos, familias como Frei, Allende, Walker, Alessandri, han vivido y prosperado de espléndidos sueldos fiscales desde tiempos inmemoriales. Otros recién llegados en los noventas se han abierto paso vía sexo, logias  y mafias, así vemos familias estableciendo sus propias dinastías como los Rincón, Ossandón, Girardi, Letelier, Boric y tantos más. El resultado neto es que van heredando los cargos públicos los más incapaces y los más inmorales, cada generación peor, basta mirar a los Frei para darse cuenta cómo se van descomponiendo de generación en generación.

Pero volvamos a lo portaliano, si me pidieran definir que fue lo más característico de don Diego Portales, yo diría el hecho que fue comerciante y llevó con gran provecho su experiencia del comercio al gobierno. Los valores del buen comerciante son el realismo, la honradez, el respeto por el mérito y sobre todo el sentido común. A Diego Portales le importaban un comino las teorías políticas, nunca que se recuerde dijo un discurso formal, solo explicaba sus ideas en palabras simples y claras, que todo el mundo podía entender.

Por eso su personalidad era considerada magnética, atraía a la gente porque hablaba con franqueza y sentido común, sin preocuparse si ofendía a alguien y menos de agradar a la chusma. Bueno, resulta que Kast tiene bastante de eso. Fue comerciante manejando la empresa familiar de cecinas durante años, no le recuerdo haber escuchado un solo discurso con figuras poéticas para agradar o levantar al populacho, nunca. Y lo central de sus ideas es apelar al sentido común de las personas, no hay nada más portaliano que eso.

Para conducir un gobierno se necesita mucho más que la capacidad técnica, que puede ser fundamental pero se consigue de otros, tal como el general Pinochet supo escoger y rodearse de gente brillante: los Chicago Boys. Un presidente debe tener voluntad, fuego interno para no dejarse desanimar, optimismo, coraje moral, honestidad, realismo, buen ojo para reconocer talentos donde nadie más los ha visto, habilidad para comunicar y polemizar. Creo que todo eso lo tiene J.A. Kast.

Pero también tiene dos activos fundamentales que son fundamentales para el éxito de un futuro gobierno: por una parte el respeto y aprecio de las Fuerzas Armadas y de Orden, que él nunca ha vacilado en defender. Por otro lado el respeto y la simpatía de los Chicago Boys, los de antes y las nuevas generaciones que son los chilenos más brillantes y mejor preparados que ha tenido nuestro país, es como disponer de la selección de rugby de Nueva Zelanda, lo mejor a nivel mundial con José Piñera, Hernán Buchi y todos los demás.

Kast tiene de su lado los mejores cerebros y también la fuerza que se necesitará para apoyarse en momentos difíciles, cuando haya que aplicar cambios profundos y se requiera de todo el coraje moral para hacerlo.

Yo no busco más, creo que tenemos un líder político con todas las condiciones para restablecer el sistema portaliano, que ha permitido a Chile llegar alto en varias épocas de nuestra historia

«Según el efecto mariposa, dadas unas circunstancias peculiares del tiempo y condiciones iniciales de un determinado sistema dinámico caótico (…) cualquier pequeña discrepancia entre dos situaciones con una variación pequeña en los datos iniciales (…) acabará dando lugar a situaciones donde ambos sistemas evolucionan en ciertos aspectos de forma completamente diferente. Eso implica que si en un sistema se produce una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande a corto o medio plazo. Es un concepto de la teoría del caos.

En el ejemplo particular propuesto por Edward Norton Lorenz, por el efecto mariposa, si se parte de dos mundos o situaciones globales casi idénticos, pero en uno de ellos hay una mariposa aleteando y en el otro no, a largo plazo, el mundo con la mariposa y el mundo sin la mariposa acabarán siendo muy diferentes. En uno de ellos puede producirse a gran distancia un tornado y en el otro no suceder en absoluto»

Bueno, veamos si con estos minúsculos esfuerzos para llevar adelante al Partido Republicano podemos generar un Efecto Mariposa, que tal vez nos lleve a un país totalmente diferente de lo que todos esperan ¿Por qué no? Nunca se sabe.

Fuente: https://bradanovic.blogspot.com/

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