Home América Latina ¿Cuánto pagan los chilenos a las Naciones Unidas para que destruya Chile?

¿Cuánto pagan los chilenos a las Naciones Unidas para que destruya Chile?

¿Cuánto pagan los chilenos a las Naciones Unidas para que destruya Chile?

Gian De Biase


 Más de 56 millones de dólares paga la República de Chile a las Naciones Unidas y sus franquicias en concepto de adoctrinar a las nuevas generaciones de chilenos con basura globalista y marxista, es una alianza perfecta y que parece sellada por el mismísimo Lucifer en persona, era el monto que revelaba el diario el Dínamo el año pasado.

Ahora haremos una comparación, las cuales suelen ser odiosas pero muy necesarias. Podría criticar la educación pública, lo cual hago y aseguro que es una herramienta de adoctrinamiento marxista-globalista, y así lo ha demostrado el Instituto Nacional, de donde se gradúan los terroristas líderes de la Primera Línea “Marisela Santíbañez”. Considere usted que la educación, cada día más estatizada y al servicio del Partido Comunista, de una comuna vulnerable, que recibe hartos fondos del gobierno central, como puede ser Puente Alto, tiene un gasto en educación anual de 47 millones de dólares o la salud de los puentealtinos, que tiene un gasto de 36 millones.

Con esos 56 millones que se le regalan a las Naciones Unidas en concepto de adoctrinar a nuestros hijos y destruir la tradición chilena, se podrían invertir en chilenos que realmente necesitan una ayuda de su prójimo. Pues claro, considerando las reformas pertinentes en el área de educación. Antes que poner en primer orden a los chilenos, y por supuesto ¡A Chile! Prefieren ser serviles a intereses de movimientos de extraños, que no solo son apátridas, son ateos, son antifamilia, son perversos y son malvados.

Así se entiende porque el claro actuar desde Aylwin en adelante, pero especial la actuación de los tres delirante que han entregado Chile al globalismo para llevarla de cabeza al comunismo cubano, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, los cuales, postrados ante las grandes y falsas riquezas de pobres hombres que tienen complejos de dioses, decidieron entregarse, en cuerpo y alma, a una cuerda de estafadores que están llevando el mundo a una de sus peores crisis, que tendrá uno de los peores finales.

Y en este orden, hablemos especialmente lo que pasa con la Oficina de Refugiados de Chile, donde se niegan los asilos a los cubanos porque niegan la tiranía comunista de Cuba los burócratas de las Naciones Unidas, oficinas que tienen autonomía a pesar de tener presupuesto gubernamental chileno. Básicamente le pagamos a nuestro verdugo para que antes de ejecutarnos, nos torture. En esa oficina se desperdician una cantidad de recursos exorbitantes para mantener a terroristas marxistas como Rodolfo Noriega, peruano de Sendero Luminoso, militante comunista y líder de la marxista Coordinadora de Inmigrantes.

Y si de irregularidades y movimientos extraños de dinero se trata, podemos mencionar como la CEPAL (Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas) tiene una complacencia con los regímenes de Cuba y Venezuela, especialmente desde que su secretario general, Alicia Bárcenas, otra militante comunista más, mexicana y que fue terrorista en su juventud, llegó al puesto. Está prohibido, de hecho, hablar la realidad de Cuba y Venezuela en la CEPAL.

Además de los sobresueldos de estos burócratas, que residen en Chile, estos están exentos de pagar impuestos ¿Quiénes son chilenos y les pagan pésimo en la CEPAL? Pues, el personal de aseo, señoras esforzadas, de barrios lejanos como Puente Alto, a las cuales tienen de externas y las cuales sí pagan impuestos. Personal de aseo al cual los funcionarios ni saludan, ni se conocen sus nombres, ni son capaces de darle una rebanada de torta cuando celebran alguna ocasión especial.

En la actualidad la CEPAL tiene de director de la división de género y mujer, al señor Mario Castillo, quien fuera mano derecha del presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle y que llevó a cabo el cierre de todas las minas de carbón en Chile, lo que ocasiona el aumento de la tarifa de la electricidad.

No obstante, la CEPAL cubre hasta el 75% de la matricula a los hijos de los funcionarios, que solo estudian en los colegios de élites de Chile, como el Verbo Divino o el Saint George, sumando el discurso constante que estos niños repiten de sus padres, un discurso globalista, comunista y profundamente antichileno. Tanto es el nepotismo y la sinvergüenzura, que Alicia Bárcena tiene dos sobrinos trabajando en la CEPAL. Hasta contrató a la señora Leontina, la cual fue cuidadora de la suegra de Alicia y como premió le dio un cargo administrativo en dicha organización.

Y como siempre, la cereza del pastel la tiene una operadora política de Bachelet, otra que vive de los chilenos y de las Naciones Unidas, la señora Pamela Villalobos, una mujer cercana a la Bachelet e íntima de esta familia, que era quien antes ocupaba el cargo de Mario Castillo, pero al no servir muy bien, fue desterrada a la CELADE, movida de puesto por torpe, pero jamás echada. Este panorama muestra que la CEPAL solo es un club de amigas, donde las terroristas marxistas Bárcenas y Bachelet contratan a sus amigas y personas de confianza.

¿Por qué Chile tiene que mantener tanta vaguedad y sinvergüenzura? No son suficiente los más de 100 mil falsos exonerados comunistas, los cuales eran terroristas y/o comunistas, sublevados, armados e insurrectos contra la institucionalidad chilena, que en total son 160 mil personas que reciben esta ayuda por haber querido destruir la Nación. Considerando que solo hubo menos de 1400 asesinados en enfrentamientos durante el Gobierno Militar, esta cifra no sólo es desorbitante y desconcertante, es profundamente indignante para los casi 20 millones de chilenos que trabajan para llevar el pan a su mesa.

Dinero desperdiciado que podría utilizarse para hacer escuelas, hospitales, carreteras, puentes, armar a Carabineros, mejorar los tanques y aviones del Ejército, mantener a la PDI actualizada con tecnología de punta o para dar un mejor servicio en el Registro Civil, pues no, todo este dinero va al bolsillo del Partido Comunista, el Frente Amplio, la CEPAL, las Naciones Unidas, el PPD, el partido narco-Socialista o, sencillamente, a las cuentas de Sebastián Dávalos para comprar más terrenos con información privilegiada.

Es así chilenos como de nuestro bolsillo se saca tanto dinero para financiar a aquellos que quieren destruir Chile y que, en efecto, hoy lo destruyen a través del terrorismo marxista que tomándose la educación, ha logrado crear una generación pérdida, odiosa, rencorosa, envidiosa y que cree que se merece todo fácil, gratis y en bandeja de plata.

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