Vanessa Kaiser: La culpa es de los viejos

Las nuevas generaciones nos merecíamos un mea culpa de aquellos que destruyeron la República, pero en su lugar nos dejaron los muertos, una democracia hecha cenizas y un silencio del que nada pudimos aprender (…). Tenemos derecho a pedirles a nuestros viejos queridos un acto de amor por nuestro país y su gente: su relato contenido en una sala del Museo de la Memoria que nos ayude a entender cómo puede destruirse el destino democrático de una nación. El reloj de la historia ha comenzado su cuenta regresiva… de ustedes, los viejos, depende que no se repita.

A %d blogueros les gusta esto: