Qué pasaría si gana el «rechazo»

Tomas Bradanovic


Si se mantiene la correlación de fuerzas políticas de la última elección presidencial, que fue hace solo dos años, la opción «rechazo» debería ser carrera ganada. Si le agregamos la violencia callejera de los últimos meses, debiese resultar más que suficiente para espantar a los indecisos, que son quienes normalmente determinan el resultado en elecciones como esta. Pero nunca se sabe, nadie tiene la bola de cristal para ver el futuro y, aunque el rechazo parece ser el resultado más probable, obviamente no es seguro, cualquier cosa podría pasar.

Por eso yo empecé especulando que pasaría si gana el «apruebo». Bueno, resulta que la situación a futuro tiene varias salidas posibles y ahora quiero especular que pasaría si gana el rechazo.

Primero que nada, Allende se va a revolcar en su tumba«eso significaría nuestra mayor derrota histórica como socialistas… no necesariamente la gente del mundo popular lo va a hacer (ir a votar)… ¡porque nosotros vamos a ser los principales derrotados!… nos estamos jugando la vida compañeros». Escalona en su discurso parece que es el único que se ha dado cuenta del alcance de un eventual triunfo del rechazo, pero se queda corto.

Si en el plebiscito de abril gana el rechazo, la Constitución de 1980 quedará firmemente entronizada y en camino a convertirse en la segunda más estable de nuestra historia, refrendada en dos plebiscitos con 40 años de diferencia. Recordemos que en el primer gobierno de Piñera, Escalona, el mismo que hoy se desespera ante la posibilidad de perder el plebiscito, decía que los que proponían una asamblea constituyente eran «fumadores de opio». Así de hipócrita es la política, hoy puedes decir «blanco» cuando ayer dijiste «negro» sin que nadie te pida cuentas.

Pero volvamos a los efectos prácticos, los cambios de constitución, si no cuentan con la fuerza para imponerse no tienen ninguna relevancia ¿por qué entonces sería tan importante si ganara el rechazo? Bueno, porque dejaría devastado al mundo de la política tradicional, sería una señal política mucho más potente que cualquier encuesta de esas que dan un 2% de credibilidad a los políticos, porque estaría expresada en lo que más les duele: votos reales, nada de encuestas.

Si triunfa el rechazo, quedarán sin piso electoral todos los políticos de la actual oposición, desde el Frente Amplio a la nueva Mayoría, perdiendo la fuerza que tuvieron durante décadas, consistente en ofrecer favores políticos a cambio del voto, un trabajito, una vivienda social, un nombramiento en el aparato público. Si gana el rechazo pierden la base fundamental de su influencia, que es el poder político.

Pero no solo la pierden ellos, también la mayoría de los actuales políticos oficialistas se quedarán en cueros. Con pocas excepciones, los políticos de Chile Vamos se han tratado de acomodar y dar cierto respaldo y tolerancia al espantoso error del presidente, siguiendo lo que ha sido la lógica de la política desde 1990 «puede ser un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta», bueno, eso ya se está agotando.

Los grandes ganadores serían obviamente el Partido Republicano y José Antonio Kast, que son los guaripolas políticos del rechazo. Si gana «rechazo» será como una bomba atómica sobre nuestro sistema político tradicional, donde solo Kast y sus cercanos sobrevivirán, eso no lo hará presidente pero impulsará muy fuertemente sus posibilidades.

En política importa más el «signaling» que lo que se dice y discute, son las señales lo que más influye y Kast ha mandado mejor que nadie la señal de ser de un sola línea, sin ambigüedades y sin cambiar de acuerdo a la conveniencia del momento, sin miedo a aparecer impopular y siempre consecuente con lo que dice y lo que cree. Lo repito, si gana el rechazo será una potente señal para las pretensiones de Kast y del Partido Republicano.

A diferencia de los socialistas y el resto de los políticos tradicionales, los del Partido Republicano no nos jugamos la vida en este plebiscito, una derrota electoral no sería una pérdida enorme ni definitiva, porque nos dejaría en el liderazgo de la oposición conservadora. Los que están perdidos en caso que gane el rechazo son todos los de Chile Vamos que en su momento no se atrevieron a pronunciarse por rechazar para quedar bien con Sebastián Piñera, ellos serían los mayores perdedores.

La violencia en las calles no tiene ninguna relación con los resultados del plebiscito, seguirá igual mientras S. E. esté gobernando, porque es efecto de un gobierno cobarde y tonto, la violencia existe solo por cusa del gobierno. En Ecuador, Bolivia y Colombia hubo exactamente lo mismo que en Chile, partieron de manera casi simultánea, fueron los mismos pero con muy distinto resultado. Solo en Chile la violencia pudo escalar de manera permanente, como consecuencia de un presidente cobarde, esa es la verdadera explicación de lo que está pasando.

Por algo el Frente Manuel Rodriguez dio «libertad de acción» a sus militantes y simpatizantes. Por mucho que les duela la «constitución de Pinochet» no es asunto en el que ellos estén interesados en estos momentos. Podrían votar «apruebo» por un motivo sentimental, pero saben que eso es una trampa porque en ninguna convención ni asamblea ellos van a tener cabida. Lo que ellos buscan es imponer su constitución por la fuerza, sin discutirla con nadie. O sea la violencia va a seguir independiente del resultado, porque quien la ha causado es Sebastian Piñera y su cobardía.

Como existe una posibilidad no trivial que gane el «rechazo», esto significa una gran responsabilidad para el Partido Republicano y para J. A. Kast, que como vimos recibirían un gran impulso. Ya deberían estar organizando sus cuadros, reclutando gente y plata. A mi nunca me ha convencido eso de que el partido se financie con cuotas de sus militantes, menos ahora que la mayoría no tenemos con que hacer cantar a un ciego, la gente que tiene recursos e inversiones, interesada en el porvenir del país y de su patrimonio, deberían empezar a ponerse, siempre hay maneras de hacerlo, solo pregunten al Partido Comunista.

También se debería empezar a preparar gente para las elecciones que vienen. Cualquiera que sea el resultado del plebiscito, el Partido Republicano pasará a ser actor importante de la política chilena y se necesitará gente talentosa, desinteresada, con espíritu pro bono, porque el partido irá creciendo sí o sí, gracias al gentil auspicio de los orcos y la cobardía de S. E. La preparación de vocales puede ser un buen paso previo para captar gente que trabaje en las elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales que vienen. Nunca es demasiado temprano para empezar a prepararse.

Fuente:  https://bradanovic.blogspot.com/

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