Felipe Harboe (PPD): «La crisis política está en segundo plano por el coronavirus, pero puede resurgir»

El senador, uno de los articuladores del Acuerdo por la Paz y una nueva Constitución plantea que si bien hay consenso en reprogramar el plebiscito del 26 de abril, no hay acuerdo para una nueva fecha. Su posición es hacerlo en septiembre. «Pasada la gravedad del coronavirus, se puede reinstalar la crisis política, y eso nos obliga a no postergarlo mucho», señala. Y subraya que esta decisión «debe estar basada en evidencias y debe ser parte de un gran acuerdo político».

Ayer le correspondió terminar su período de presidente de la comisión de Constitución del Senado, pero eso no significa que el senador Felipe Harboe (PPD) vaya a dejar de tener un rol clave, precisamente en ese tema, el constitucional. Antes, en la mañana estuvo en La Moneda, en la presentación del informe para reformar Carabineros.

El legislador fue uno de los artífices del Acuerdo por la Paz, la Justicia y una nueva Constitución firmado, de manera transversal, en la madrugada del 15 de noviembre. Pero, para muchos, eso fue en «el otro Chile», en un Chile sin coronavirus. Hoy, más que debatir sobre las materias de una nueva Carta Magna, el asunto es cuándo realizar el plebiscito cuya fecha original, el 26 de abril, el Covid-19 se encargó de descartar.

Para el representante de Ñuble y BioBío, si la pandemia ya empieza a bajar a mediados de agosto, el mes de la Patria sería una buena opción. «La primera semana de septiembre se hace el plebiscito y en la última de octubre se eligen los constituyentes. Así mantenemos el calendario que teníamos originalmente, creo que postergar mucho el plebiscito, puede detonar una crisis política donde ya la solución no necesariamente sea el tema constitucional, y eso sería un problema para el país», señala en entrevista con El Líbero.

-Ayer le correspondió dejar la presidencia de la comisión de Constitución, que ahora asume el senador Alfonso de Urresti (PS), pero sigue activo en esta materia. ¿Considera que el reagendar el plebiscito puede ser una oportunidad para repensar el acuerdo para una nueva Constitución? ¿Abordar más materias, por ejemplo?

-Estoy muy contento del rol que me tocó desempeñar en la comisión. Creo que aporté con el discurso de templanza, prudencia, a buscar acuerdos, en proyectos tan importantes como la protección de datos personales hasta la nueva reforma del Sename, la ley de paridad, y un conjunto de otras leyes que son relevantes. Y en materia extra legislativa, tuve el rol como coordinador y articulador del acuerdo de aquella madrugada del 15 de noviembre. Para mí un momento muy importante porque era una forma de darle una salida institucional a la crisis de la democracia que vivimos en esos días. Pero la aparición de esta pandemia, nos debe hacer reflexionar respecto de la conveniencia de llevar adelante el plebiscito en la fecha previamente estipulada. Espero que esa postergación esté basada en evidencias y sea parte de un gran acuerdo político, porque de lo contrario va a resurgir una crisis política que no ha terminado, que está hoy día probablemente en segundo lugar por el coronavirus. Espero que la salida institucional nos permita volver a la paz y a la tranquilidad.

-¿Pero no cree que puede ser una oportunidad de reforzar el acuerdo o incluir nuevos aspectos que no estuvieron presentes en la madrugada del 15 de noviembre?

-Soy partidario de que los acuerdos hay que respetarlos como están, no obstante podrá haber un perfeccionamiento. Es evidente que se quedó fuera del acuerdo la posibilidad de establecer un límite al gasto en el plebiscito. Es un punto que uno podría incorporar y que sería bueno. Lo segundo es algo que yo he estado motivando a los partidos para que hagan el esfuerzo de un pacto ético digital, que tiene por objetivo evitar la proliferación de las fake news desde los partidos políticos o los comandos, para poder fortalecer sus posiciones. Es hacer un acuerdo que se ha hecho en otros países en donde se comprometen los partidos políticos y los medios de comunicación a no difundir noticias falsas, a denunciar cuando existen y, adicionalmente, respetar todas las materias de datos personales para efectos de no utilizar la base de datos de los partidos políticos.

Hay quienes plantean hacerlo en conjunto con las elecciones municipales, otros creen que no porque se politizaría demasiado la elección municipal; otros creen que hay que hacerlo antes de las municipales, en septiembre, y elegir los constituyentes en octubre. Y otros creen que hay que elegir los constituyentes en marzo, entonces tenemos diferentes visiones».

-El presidente de su partido, Heraldo Muñoz dijo que se podía aprovechar esta oportunidad para que el plebiscito fuera con voto obligatorio. ¿Se podría volver a estudiar ese punto?

-Yo estoy de acuerdo con el voto obligatorio, eso fue materia de discusión en el acuerdo y no llegamos a un consenso, y como usted bien sabe, los acuerdos tienen la virtud y el defecto de llegar a un punto medio. Al final del día logramos que el plebiscito ratificatorio fuera con voto obligatorio, pero a cambio de que el primero fuera voluntario. Entonces, bueno, si la parte que no estaba de acuerdo con eso hoy día está de acuerdo, bienvenido sea, de lo contrario es muy difícil plantearlo.

-Lo planteo por si esto puede ser más que un cambio en el calendario…

-Yo creo que el pero va a estar justamente en el calendario. Probablemente vamos a tener un amplio consenso en la necesidad de postergarlo dada la situación del coronavirus, pero no sé si vamos a tener un gran acuerdo respecto a la fecha. Hay quienes plantean hacerlo en conjunto con las elecciones municipales, otros creen que por ningún motivo porque se va a politizar demasiado la elección municipal; otros creen que hay que hacerlo antes de las municipales, en septiembre, y elegir los constituyentes en octubre. Y otros creen que hay que elegir los constituyentes en marzo, entonces tenemos diferentes visiones. Yo pondría todos mis esfuerzos en que la buena voluntad de los actores políticos, presidentes de partidos, puedan confluir en un acuerdo en esta materia

-¿Y cuál es su postura sobre la nueva fecha del plebiscito?

-Si la pandemia sigue siendo como están los pronósticos, que tendiera a bajar en conjunto con el frío, nosotros debiéramos estar ya a mediados de agosto en una especie de retirada de la pandemia, controlada. Eso es lo que dicen los expertos, yo no tengo capacidad técnica para poder decir si eso es cierto o no. En ese escenario, no hay que desconocer que la debilidad política del gobierno es muy alta y, por tanto, pasando el tema de la gravedad del coronavirus, podría resurgir la crisis política, y eso nos obliga a no postergarlo mucho. Yo sería partidario, en términos iniciales, de que tuviéramos un plebiscito en el mes de septiembre, mes de la patria, y 30 días después junto con las municipales, elegimos a los constituyentes. La primera semana de septiembre se hace el plebiscito, y la última de octubre se eligen los constituyentes, y así mantenemos el calendario que teníamos originalmente. Postergar mucho el plebiscito puede detonar una crisis política donde ya la solución no necesariamente sea el tema constitucional, y eso creo que sería un problema para el país.

-¿Existe alguna posibilidad de pasar directo a una elección de constituyentes? Entiendo que eso ha estado en la mesa de discusión.

-Es evidente la necesidad de tener un nuevo texto constitucional, el problema es que hay un sector de este país que legítimamente dice que quiere mantener la actual Constitución, entonces desde el punto de vista democrático lo que corresponde es que nos manifestemos en un plebiscito y que la soberanía popular, la ciudadanía, decida que hay que hacer una nueva Constitución. Evidentemente del punto de vista político mi percepción es que de esta crisis se sale por la vía de la institucionalidad, no por la vía de los ensayos ni caudillos, y yo me esforzaría en el cronograma constitucional como un mecanismo de salida a la crisis política y de legitimidad que tenemos hoy día.

Postergar mucho el plebiscito puede detonar una crisis política donde ya la solución no necesariamente sea el tema constitucional».

-Además, para comienzos de junio están programadas las primarias para gobernadores y alcaldes. ¿Han analizado eso también?

-Está sobre la mesa porque la situación es delicada, vamos a estar en medio de la crisis de coronavirus. De hecho, el sábado recién pasado, en el PPD se hicieron las primarias internas municipales, entonces ya estamos en el período municipal, ya se inició. De hecho hubo competencia en dos comunas. Por lo tanto, también hay que mirar ese calendario. No puede no haber primarias, lo que podría ser es una norma transitoria que diga que las primarias no van a ser 120 días antes de la elección sino que 90 días antes, por ejemplo.

«Tenemos que pensar en cómo levantamos a Carabineros»

«Estábamos en presencia de la necesidad de una reforma de Estado en materia policial. Y valoro que el gobierno recogiera eso de nuestro informe. Lo segundo, es que cualquier reforma de Estado requiere ser trabajada con los diferentes poderes del Estado y el gobierno entendió eso y creó la Unidad Coordinadora de la Reforma Policial. Es el puntapié inicial de una reforma de Estado, por lo que vamos a contribuir». Así se refiere el senador Harboe a la propuesta de reformar Carabineros que presentó ayer el Presidente Sebastián Piñera en La Moneda, hasta donde llegó el legislador.

-Usted planteó que en paralelo a esta reforma se deben tomar medidas más urgentes…

-Es una combinación, esta es una reforma de Estado que va a durar 2 o 3 periodos presidenciales probablemente y que va a implicar reformas tales como dejar a la PDI a cargo de todas las investigaciones penales y sacar a Carabineros de eso y dejarlos solo en temas preventivos, por ejemplo. Eso durará 8 o 12 años, 16 años, gradualmente. Pero en paralelo, también deben hacerse cambios inmediatos en materia de orden público y es responsabilidad exclusiva del gobierno. En este tema hay que acoger uno de los planteamientos que hizo Naciones Unidas cuando señalan que las normas relativas al derecho a manifestarse y las restricciones a los mismos tienen que estar en la ley y no un decreto.

-¿Qué implica esto?

-Cuando uno mira las normas en el Derecho español o de otros países esa ley establece cuáles son los parámetros y los derechos que las personas tienen para poder ejercer su derecho de manifestación, no se trata en ningún caso de limitar los derechos, sino al contrario, es establecer mecanismos que permitan resguardar su derecho a manifestarse Por tanto, la policía debe atenerse a los procedimientos que son reglados: cuándo puede actuar, cuándo no puede actuar, lo establece finalmente la ley, no necesariamente algún decreto o alguna ordenanza o un documento interno.

-Esto ocurre en uno de los peores momentos en la evaluación que la ciudadanía hace de Carabineros, ¿de ahí su importancia?

Lo que tenemos que pensar es cómo levantamos a carabineros y resaltamos a aquellos funcionarios y funcionarias que hacen muy bien su trabajo, que arriesgan su vida en el día a día por la seguridad de niños, niñas, adultos y familias persiguiendo delincuentes. Lamentablemente los hechos acaecidos con ocasión del orden público, o el tema fraude, o el tema Huracán, enlodan a toda la institución y es bien injusto porque me consta que hay muchos carabineros y carabineras en la calle que hacen una muy buena labor y que tienen mucha vocación de servicio. Por lo tanto, se requiere una reforma que vaya incorporando cada vez con mayor importancia el mérito y no la antigüedad como elemento de ascenso en la carrera de funcionarios, para premiar al que lo hace bien, respecto del que no lo hace tan bien o el que lo hace mal.

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