Miguel Krassnoff Martchenko terminó de recopilar algunos antecedentes relevantes para finalmente escribir su Manifiesto: 47 años de lucha y contando.

Señor
Presidente de la República de Chile
Don Sebastián Piñera Echenique
Presente.


Sr. Presidente:
Me dirijo a Ud. una vez más porque las dos veces anteriores no recibí respuesta de su parte y el tema a tratar en esta oportunidad es poner en su conocimiento una serie de situaciones de absoluta anormalidad, tergiversación falsedad e ilegalidad que me está afectando desde hace más de veinte años, con el agravante de mantenerme injustamente privado de libertad en el Centro de Cumplimiento Penitenciario “Punta Peuco”.

En efecto, ahora soy un oficial superior del Ejército de Chile en retiro, brigadier MIGUEL KRASSNOFF MARTCHENKO, al que hace 46 años atrás y con el grado jerárquico de teniente, mi superioridad institucional destinó en comisión de servicio a una recién creada repartición de seguridad, denominada Dirección de Inteligencia Nacional, más conocida por su acrónimo DINA.

La citada destinación se materializó efectiva y físicamente entre los meses de agosto del año 1974 hasta diciembre del año 1976. A partir de esta última fecha, finalizó la mencionada comisión de servicio y pude retomar mis actividades profesionales al interior del Ejército, para las que efectivamente estaba preparado desde mi egreso como oficial.

Transcurridos 33 años de servicio, presenté en forma voluntaria e irrenunciable el expediente de retiro a mi querida Institución, al enterarme que sería vetado por el gobierno civil mi ascenso a General. A partir de esa fecha, se produce para mí un “estallido social” en lo moral, personal, familiar y espiritual, traducido en el inicio de una serie de acusaciones relacionadas con presuntas responsabilidades de haber violado «derechos humanos» de ciertos sujetos que en los años de mi permanencia en comisión de servicio extrainstitucional pertenecían al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), organización violentista de alta peligrosidad y sofisticada preparación militar, existente desde el año 1964, año de inicio de sus fechorías criminales, las que continuaron durante el período del gobierno militar y que hoy asoman otra vez su siniestro rostro terrorista-asesino.

La misión que se me ordenó desempeñar en mi nueva destinación y durante el período de tiempo señalado fue la de cooperar a los esfuerzos de todas las estructuras de las Fuerzas Armadas y de Orden (FF.AA. y OO.), para lograr la neutralización de la amenaza violentista que afectaba a toda la sociedad nacional e impedía la urgente recuperación de todos los campos de acción destruidos por el gobierno irresponsable y de abierta inclinación Castro-Comunista del presidente Sr. Salvador Allende.


Para la ejecución de estas misiones recibí la nominación de analista, asumiendo el mando de cinco personas que conformamos una agrupación de trabajo dedicada exclusivamente a desarticular la organización terrorista antes mencionada. Estas cinco personas poseían grados jerárquicos de sargento (1), cabos y asimilados a grados (4), movilizados por sus respectivas instituciones y cuyas edades no superaban los 20 años de vida en promedio.


El trabajo de analista no significó permanecer encerrado en una oscura oficina. Muy por el contrario, una de las etapas más importantes de esta actividad se desarrolló en terreno, fase integrante del ciclo informativo mediante la cual se comprueba físicamente y en el lugar geográfico los antecedentes teóricos obtenidos de diferentes fuentes. Finalizado este ciclo se está en condiciones de evacuar un informe oportuno, serio y acabado de una situación determinada.

A pesar de no dudar de sus conocimientos sobre estas materias, considero importante reiterarlas pues tengo la sospecha que dicha información le ha sido entregada en forma equívoca, mal intencionada, falsa, obsecuente o políticamente correcta, en beneficio de perversos objetivos muy alejados de lo que es la verdad, la justicia y el bien de nuestra nación. A objeto de respaldar lo anterior, procederé a demostrar con hechos concretos las irregularidades a las que he sido sometido para mantenerme acusado de un sinfín de hechos que sólo están en la mente retorcida de mis acusadores y que han tenido una amplia acogida por parte de la mayoría de los integrantes del Poder Judicial, organizaciones cómplices de los terroristas, agentes políticos de diferentes tendencias y, por supuesto, por parte del Poder Ejecutivo, medios de comunicación social y desgraciadamente también por parte de diferentes integrantes del Alto Mando de mi querida institución.


Le aclaro que los antecedentes que a continuación aportaré son sólo algunos ejemplos válidos para la interminable carga de irregularidades de todo tipo que, junto a mi familia, mis comandados de aquellos años y nuestros seres queridos, hemos debido soportar producto de esta infame situación.


Asimismo, para un mayor entendimiento y orden explicativo, he resuelto organizar este documento en tres partes, a saber: Yo expongo, Yo denuncio y Yo exijo.

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